Oh! El amor…
Aprovechando
la festividad de San Valentín me voy a
tomar la licencia de ser un poco cursi en este post y es que (para mí) el AMOR
es el sentimiento más grande que tenemos: nos hace mejores personas, más
felices, poderosos, generosos…
Gracias
a él somos capaces de enfrentarnos a cualquier situación.
Por
amor haríamos cosas que nunca haríamos con otros sentimientos como por ejemplo
el miedo. Por amor nos levantamos
rápidamente de las caídas, luchamos dejándonos la piel…
Pensadlo.
Es una fuente inagotable de poder.
Y
cuando hablo de AMOR no solo me refiero al afecto que sentimos por nuestra
pareja. Es el amor de padres a hijos (y viceversa), el amor fraternal, la familia,
la amistad…
¡Estoy enamorada!
Hay
que decirlo sin vergüenza. Bien alto. Que lo sepa todo el mundo.
Estoy
tremendamente enamorada de mi chico, de mis padres, de mis hermanas, de mis
estupendos sobrinos, de mis amigos...
¡Os quiero!
Y
estoy enamorada de la vida, que es maravillosa.
Ya
sé, ya sé. A veces es un poco… pero solo a veces. Precisamente eso es la vida.
Solo
sé que cuando personas a las que verdaderamente aprecio me regalan un “te
quiero” mi nivel de felicidad alcanza límites insospechados. Exploto de dicha.
Así
que a quererse más y sobre todo a decirlo
más. Son dos palabras que llenan de felicidad al que las escucha y que
cuesta muy poquito decirlas con el corazón.
Feliz día de San Valentín todos los días de vuestra vida.
